Cinco mitos comunes sobre la salud, y lo que dice la ciencia al respecto

A lo largo de nuestra vida escuchamos todo tipo de consejos sobre salud.
Algunos se transmiten de generación en generación, otros circulan por las redes sociales y muchos parecen tan ciertos que ni nos detenemos a cuestionarlos. Pero ¿cuánto hay de verdad y cuánto de mito?
En esta serie de artículos, pondremos bajo la lupa algunas de las creencias más populares sobre la salud para descubrir qué dice realmente la evidencia.
- Hay que tomar 8 vasos de agua al día
- Mito: Se cree que todas las personas deben beber exactamente dos litros u ocho vasos de agua diarios de manera obligatoria.
- Realidad: La cantidad necesaria varía según la persona, el nivel de actividad física, el clima y la sed natural. Los alimentos y otras bebidas también aportan hidratación.
- Esperar una hora para nadar después de comer
- Mito: Se prohibía entrar al agua tras una comida por el riesgo de sufrir un calambre mortal o ahogamiento.
- Realidad: Comer desvía algo de sangre hacia el aparato digestivo, pero no impide nadar con normalidad. Como mucho, una comida muy pesada puede causar ligera incomodidad o pesadez al hacer ejercicio intenso.
- Hacer crujir los nudillos causa artritis
- Mito: Existe la creencia de que sonar los nudillos desgasta las articulaciones y provoca artritis con los años.
- Realidad: El sonido ocurre por la liberación de burbujas de gas en el líquido que lubrica la articulación, no por fricción ósea ni daño directo que cause artritis.
- El clima frío provoca resfríos
- Mito: Salir con el pelo mojado o tomar frío en la calle causa resfríos de forma directa.
- Realidad: Los resfríos son causados por virus (como los rinovirus), no por la temperatura ambiente. El contagio ocurre al exponerse a los gérmenes, aunque en invierno se tiende a estar más tiempo en espacios cerrados donde los virus se propagan fácil.
- Solo usamos el 10% del cerebro
- Mito: Se dice que el ser humano desaprovecha la gran mayoría de su capacidad mental y solo usa una pequeña fracción.
- Realidad: Las neurociencias han demostrado que utilizamos prácticamente todo el cerebro a lo largo del día, incluso cuando descansamos o dormimos.
En próximas entregas seguiremos analizando estos mitos, porque no todo lo que escuchamos sobre salud es cierto.
Cuestionar, informarse y conocer la evidencia puede cambiar nuestra forma de cuidarnos.

